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Cómo invertir desde cero: guía paso a paso para quien nunca ha invertido

16 de julio de 2026
Cómo invertir desde cero: guía paso a paso para quien nunca ha invertido

# Cómo invertir desde cero: guía paso a paso para quien nunca ha invertido

Hay un momento en que te das cuenta de que el dinero que tienes en la cuenta de ahorros no está haciendo nada. La inflación come un poco cada año, los números suben un poco, pero tu poder de compra no avanza. Eso lleva a la pregunta: ¿cómo empiezo a invertir? La respuesta no es complicada, pero tiene un orden. Saltarse pasos suele costar caro.

Invertir es poner tu dinero a trabajar para que genere más dinero, sin que tú tengas que trabajar activamente por eso. Cada persona que tiene acciones, bonos, ETFs o una propiedad arrendada está, en distintos grados, invirtiendo. No es un privilegio para ricos ni requiere conocimientos de economista. Lo que sí requiere es un punto de partida correcto.

Antes de invertir: lo que tiene que estar en orden

¿Qué pasa si empiezas a invertir sin fondo de emergencia y de repente necesitas dinero urgente? Vendes tus inversiones en el peor momento posible, probablemente cuando el mercado está bajo, y pierdes. Este es el error más común de quienes recién empiezan.

Antes de poner un solo peso en cualquier instrumento de inversión, hay tres cosas que deben estar resueltas:

Fondo de emergencia: entre 3 y 6 meses de tus gastos mensuales en un lugar seguro y líquido (cuenta de ahorro, cuenta remunerada). Este dinero no se invierte. Es tu amortiguador para no tener que deshacer inversiones en momentos de urgencia.

Deudas de alto costo: si tienes saldos en tarjetas de crédito al 30%, 40% o 50% anual, pagar esa deuda es matemáticamente la mejor "inversión" que puedes hacer. Difícilmente una inversión en el mercado te dará ese retorno garantizado.

Claridad sobre cuánto puedes destinar: el dinero que vas a invertir es el que no necesitas en los próximos dos o tres años mínimo. Las inversiones fluctúan. Si el mercado cae justo cuando necesitas el dinero, no tienes tiempo de esperar la recuperación.

El orden que importa
1. Fondo de emergencia (3-6 meses de gastos) 2. Liquidar deudas de costo alto (tarjetas, créditos de consumo caros) 3. Recién ahí: invertir el excedente que no necesitas en el corto plazo Saltarse el orden puede forzar a vender en el peor momento.

Entender tu perfil de riesgo antes de elegir dónde poner el dinero

No todos los inversores son iguales. Alguien de 25 años sin dependientes que invierte para su jubilación puede tolerar más volatilidad que alguien de 50 años con hijos en la universidad. El plazo, las obligaciones y la tolerancia emocional a ver el saldo bajar son factores reales.

El perfil de inversor se puede pensar en tres grandes categorías:

Conservador: priorizan no perder sobre ganar. Prefieren instrumentos de renta fija (depósitos, bonos, cuentas remuneradas) aunque el retorno sea menor. Aceptan que el dinero crezca poco con tal de que no baje.

Moderado: están dispuestos a asumir algo de volatilidad a cambio de mayor potencial de retorno. Suelen combinar renta fija con renta variable (acciones, ETFs). El portafolio puede bajar en el corto plazo, pero el horizonte es de años.

Agresivo: tolera caídas importantes en el valor de sus inversiones porque tiene un horizonte largo y confía en que el mercado se recupera. Mayor exposición a acciones, mercados emergentes, activos de alto riesgo. Mayor potencial de ganancia y de pérdida.

Cómo cambia el portafolio según el perfil
Perfil conservador80% renta fija (depósitos, bonos) + 20% renta variable (ETFs)
Perfil moderado50% renta fija + 50% renta variable
Perfil agresivo20% renta fija + 80% renta variable

Estos porcentajes son referencias, no recetas. La realidad personal (edad, ingresos, dependientes, horizonte) define la mezcla adecuada.

Los instrumentos básicos para quien empieza

Ojo que aquí viene algo que confunde a muchos principiantes: no necesitas entender todos los instrumentos del mercado para empezar. Unos pocos bien elegidos son suficientes para construir una base sólida.

ETFs indexados: la opción más recomendada para principiantes por casi cualquier asesor financiero serio. Un ETF que replica el S&P 500, por ejemplo, te da exposición a las 500 empresas más grandes de EE.UU. en una sola compra. Bajo costo, alta diversificación, disponible desde cualquier país de LATAM a través de brokers internacionales.

Fondos mutuos: similares a los ETFs en concepto, pero gestionados activamente por una administradora. Más accesibles en muchos países de la región a través de bancos locales. El costo suele ser más alto que los ETFs indexados.

Depósitos a plazo: renta fija, tasa garantizada, sin sorpresas. Ideal para la parte conservadora del portafolio o para quien recién empieza y quiere aprender el mercado con menos exposición.

Acciones individuales: comprar acciones de empresas específicas. Mayor potencial de ganancia, pero también mayor riesgo. No recomendado como punto de partida, a menos que tengas tiempo y disposición para investigar las empresas en las que inviertes.

Criptoactivos: alta volatilidad, alto riesgo, potencial de ganancias y pérdidas extremas. Para quienes empiezan, si se incluyen en el portafolio, deberían ser una porción pequeña.

El poder de la diversificación
No pongas todo en un solo activo ni en una sola empresa. La diversificación reduce el riesgosi una inversión cae, las otras pueden compensar. Un ETF indexado ya es diversificado por definición.

La estrategia que más sentido tiene para principiantes: DCA

DCA significa Dollar Cost Averaging o promedio del costo en dólares. La idea es simple: en vez de intentar adivinar el mejor momento para invertir (lo que casi nadie logra consistentemente), inviertes una cantidad fija todos los meses, independientemente del precio.

Cuando el mercado está bajo, tu cantidad fija compra más unidades. Cuando está alto, compra menos. Con el tiempo, el precio promedio al que compraste tiende a ser favorable.

Lo interesante es que esta estrategia tiene un beneficio emocional tan importante como el matemático: quita la ansiedad de intentar entrar en el momento exacto. No existe el "momento perfecto". Lo que sí existe es el hábito consistente.

DCA en la práctica

Inviertes 100 USD al mes en un ETF del S&P 500.

- Mes 1precio 100 USD/unidad → compras 1 unidad
- Mes 2el mercado cae, precio 80 USD → compras 1.25 unidades
- Mes 3el mercado sube, precio 110 USD → compras 0.91 unidades

Al final tienes más unidades que si hubieras invertido todo de golpe al precio más alto, y tu costo promedio es más bajo.

Dónde invertir desde LATAM

Para acceder a mercados internacionales (el S&P 500, por ejemplo) desde cualquier país de la región, necesitas una cuenta en un broker que opere en tu zona.

Opciones comunes para LATAM incluyen brokers internacionales con plataformas en español que permiten abrir cuenta desde la mayoría de países de la región. Los locales varían por país:

Para instrumentos locales (fondos mutuos, depósitos), tu banco de siempre suele ser suficiente.

Antes de elegir un broker o plataforma
Verificar que esté regulado por el organismo financiero de tu país o del país donde opera. Revisar las comisiones por transacción, custodia y retiro. Confirmar qué instrumentos ofrece y si acepta clientes de tu país de residencia. No existe la plataforma perfectaexiste la que se ajusta a tu perfil y país.

El mayor error que cometen los principiantes

No es elegir el instrumento equivocado. Es esperar el momento perfecto para empezar y no empezar nunca.

El tiempo en el mercado supera sistemáticamente al tiempo de mercado. Quien invirtió 100 USD por mes en el S&P 500 durante los últimos 20 años, incluyendo crisis financieras, pandemias y caídas del 40%, terminó con un patrimonio significativamente mayor que quien guardó ese dinero esperando el mejor momento para entrar.

La consistencia gana al talento en inversión de largo plazo. Empezar con poco, mantener el hábito, no salir del mercado cuando cae.

Ver también

Preguntas frecuentes sobre cómo invertir desde cero

¿Con cuánto dinero puedo empezar a invertir?

Con menos de lo que crees. Muchos ETFs y plataformas de inversión permiten empezar con 50 o 100 USD. Algunos fondos mutuos en la región tienen mínimos equivalentes. No existe un monto mínimo universal; lo que sí existe es el mínimo que exige cada plataforma o instrumento. La cantidad importa menos que empezar y mantener el hábito.

¿Debo contratar un asesor financiero para empezar?

No necesariamente. Para portafolios simples (un par de ETFs indexados y un depósito), la información disponible gratuitamente es suficiente para tomar decisiones razonables. Un asesor aporta valor cuando el patrimonio es más complejo, cuando se busca optimización tributaria, o cuando se quiere una estrategia personalizada. Lo que hay que evitar son los "asesores" que ganan comisiones por venderte productos, porque su incentivo no está alineado contigo.

¿Las inversiones tienen impuestos?

Sí, en la mayoría de países. Las ganancias de capital (lo que ganas al vender una inversión a mayor precio del que compraste) y los dividendos suelen tener tratamiento tributario específico. La tasa y las reglas varían por país: en México el ISR grava las ganancias; en Chile existe el impuesto a las ganancias de capital; en Colombia existe el impuesto sobre las utilidades. Antes de empezar, vale la pena consultar cómo aplica en tu país para no llevarte sorpresas en la declaración.

¿Qué pasa si el mercado cae después de que invierto?

Eso es parte del contrato. Los mercados caen y suben. Lo que define el resultado final es lo que haces cuando caen: vender en pánico o mantener la posición. Históricamente, los mercados de acciones globales se han recuperado de todas las caídas y han alcanzado nuevos máximos. El inversor que vende cuando el mercado cae convierte una pérdida temporal en una pérdida real. El que mantiene, espera la recuperación.

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