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El petróleo de Medio Oriente vuelve a fluir, pero los precios siguen altos

Más barcos cruzan el Estrecho de Ormuz, pero la oferta global sigue por debajo de la demanda. Los precios del crudo se mantienen elevados.

Redacción Finformas·
El petróleo de Medio Oriente vuelve a fluir, pero los precios siguen altos

Los buques petroleros volvieron a circular por el Estrecho de Ormuz, el angosto paso marítimo por donde transita cerca del 20% del petróleo que consume el mundo. Después de semanas de parálisis y nerviosismo entre navieras y exportadores, la reactivación de esas rutas parecía la noticia que los mercados esperaban. No resultó serlo, al menos no del modo que muchos anticipaban.

Los precios del crudo siguen altos. El regreso de los envíos no alivió la tensión porque el problema real no estaba solo en los barcos, sino en un desbalance más profundo: la producción global de petróleo no alcanza a cubrir lo que el mundo demanda. Con ese desfase de fondo, cualquier tropiezo, una tormenta, una declaración política, un ataque a una instalación portuaria, puede disparar el precio en cuestión de horas.

El Brent cerró varios días consecutivos por encima de los 90 dólares por barril durante las semanas más tensas del conflicto, un nivel que no se sostenía desde mediados de 2023. Ese dato importa porque es el referente con el que se fijan contratos energéticos en todo el planeta.

Para México el panorama es incómodo. El país exporta crudo, lo que en teoría debería favorecer sus finanzas públicas con precios altos. Pero también importa gasolina refinada, y cuando el crudo sube, ese costo también escala. El resultado es presión adicional sobre los combustibles internos, justo en un momento en que el gobierno ya carga con el costo político de los subsidios.

Colombia tiene su propia exposición. El petróleo representa una porción significativa de sus ingresos fiscales, así que un precio elevado sostiene las cuentas del Estado. Pero la volatilidad geopolítica golpea rápido a los mercados emergentes, y Bogotá lo sabe bien: en episodios anteriores de tensión en Medio Oriente, el peso colombiano sintió el impacto antes de que se confirmara cualquier dato concreto de oferta.

¿Qué significa para los inversores?

- Vigilar el precio del crudo Brent. Es el referente internacional del petróleo. Si se mantiene elevado o sigue subiendo, los costos de transporte y producción en toda la región aumentan, lo que alimenta inflaciónInflaciónLa pérdida de valor del dinero con el tiempo más persistente y puede forzar a los bancos centrales latinoamericanos a posponer recortes de tasas que los mercados ya tenían descontados.

- Las acciones de empresas energéticas pueden beneficiarse en el corto plazo. Títulos como los de Ecopetrol (Colombia) o Pemex (México) tienden a reaccionar al alza cuando el crudo sube. Conviene recordar, sin embargo, que ambas compañías cargan con riesgos propios, deudaDeudaCuándo tiene sentido endeudarse y cómo priorizarla, decisiones de política interna, estructuras de costos, que no desaparecen por el solo hecho de que el barril cotice bien.

- El dólar puede fortalecerse si la tensión geopolítica escala. En momentos de incertidumbre, el capital busca refugio y el dólar sigue siendo el destino favorito. Eso deprecia las monedas latinoamericanas y encarece las importaciones. Si tienes deuda denominada en dólares o dependes de insumos del exterior, este es el riesgo que merece más atención en este momento.

Fuentes