El yen completa dos semanas de ganancias y el mercado respira hondo antes del dato de inflación en EE.UU.
El yen acumula dos semanas seguidas de alza frente al dólar. El reporte de inflación estadounidense de esta semana puede cambiar todo el panorama para las ta...

El yen japonés cerró su segunda semana consecutiva en positivo frente al dólar, pero el dato más revelador no fue ese movimiento sino lo que no ocurrió a su alrededor. El dólar y el euro apenas se movieron unos décimos de centavo durante varios días seguidos. El índice de volatilidad implícita del dólar tocó sus niveles más bajos de todo el año, algo que no pasaba desde enero. Los inversores, sencillamente, decidieron no jugarse nada antes de conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos, que se publica esta semana y que puede reordenar buena parte de las apuestas en el mercado de divisas.
El contexto no es nuevo, pero sigue siendo determinante. La Reserva Federal lleva meses siendo el factor que más mueve las monedas del planeta. Cuando sube tasas, el dólar se aprecia y los capitales migran desde mercados emergentes hacia activos estadounidenses en busca de ese rendimiento adicional. Cuando las baja, ese flujo puede revertirse. El problema actual es que los datos económicos en EE.UU. no terminan de dar una señal clara, y eso mantiene a la Fed en una posición incómoda. Si el IPC muestra que los precios siguen resistentes, la Fed probablemente postergará cualquier recorte y el dólar recuperará parte del terreno cedido en estas dos semanas de calma.
Para México, las consecuencias son directas. El peso es históricamente una de las monedas más sensibles al dólar en toda América Latina, en buena medida porque el comercio bilateral entre ambos países supera los 800,000 millones de dólares al año. Una inflaciónInflaciónLa pérdida de valor del dinero con el tiempo caliente en EE.UU. que empuje al dólar al alza encarecería las importaciones mexicanas y metería presión al BancoBancoTu cuenta, tu hipoteca y tus depósitos de México en un momento en que la institución evalúa su propio ritmo de recortes. En Colombia, el escenario es distinto pero no menos complicado. El banco central ya inició su ciclo de bajas y un giro más restrictivo de la Fed le recortaría margen, porque reducir tasas con un dólar fortaleciéndose es una invitación abierta a la salida de capitales.
¿Qué significa para los inversores?
- El IPC de EE.UU. es el dato de la semana, sin discusión. Si la inflación cede más de lo que espera el consenso, el dólar puede perder fuerza y las monedas latinoamericanas ganarían algo de respiro. Si el número sorprende al alza, el dólar se refuerza y los activos en pesos o soles enfrentan una semana complicada desde el arranque.
- Las tasas locales dependen, en parte, de lo que decida la Fed. Los bancos centrales de la región llevan meses recortando tasas para reactivar crédito y consumo interno. Esa estrategia se complica si la Fed se mantiene firme: bajar tasas mientras el dólar se aprecia puede provocar una salida de capitales que deprecie la moneda local más rápido de lo que cualquier recorte logra compensar.
- Si tienes deudas o ahorros en dólares, esta semana vale la pena seguir el número de cerca. Una inflación persistente en EE.UU. mantiene el costo del crédito en dólares elevado por más tiempo, encarece financiamientos atados a tasas internacionales y reduce el atractivo de los activos de mayor riesgo en la región.
Fuentes
