La guerra arancelaria entre EE.UU. y Canadá ya empieza a pasarle la cuenta a los consumidores
Washington y Ottawa se enredan en una escalada de aranceles mutuos. Energía, autos y alimentos quedan en el centro del fuego, con efectos que llegan hasta Mé...

Estados Unidos y Canadá llevan semanas intercambiando golpes arancelarios, esos impuestos que cada gobierno cobra a los productos que cruzan la frontera desde el otro lado. Washington disparó primero con nuevas tarifas sobre importaciones canadienses. Ottawa respondió rápido, con medidas espejo sobre bienes estadounidenses. El resultado ya tiene nombre concreto: más costos para empresas y familias en ambos países, justo cuando la inflaciónInflaciónLa pérdida de valor del dinero con el tiempo sigue sin retroceder del todo a los niveles prepandemia.
Los sectores más golpeados son energía, automóviles y productos del campo. Canadá abastece cerca del 60% del petróleo crudo que importa EE.UU., según la Administración de Información de Energía estadounidense. Eso significa que cualquier fricción en ese flujo se traduce casi de inmediato en precios más altos en la bomba de gasolina. La industria automotriz tiene su propia lógica retorcida: un mismo vehículo puede cruzar la frontera hasta ocho veces durante su ensamblaje, según estimaciones del sector. Cada cruce con arancel encima acumula un costo que al final termina pagando el comprador, no la fábrica.
Lo que llama la atención es que el problema no se queda encerrado entre los dos países que pelean. México, integrado a las mismas cadenas industriales a través del T-MEC, queda expuesto si las plantas canadienses recortan producción. Estados como Nuevo León y Guanajuato, que dependen en buena parte de ensamblar componentes para el mercado norteamericano, podrían sentirlo en contratos cancelados y turnos reducidos mucho antes de que la disputa encuentre alguna salida diplomática. En 2023, el sector automotriz representó cerca del 18% de las exportaciones manufactureras mexicanas, lo que da una idea de cuánto está en juego.
¿Qué significa para los inversores?
- La Reserva Federal complica el panorama. Si los aranceles empujan al alza los precios de energía y autos, el bancoBancoTu cuenta, tu hipoteca y tus depósitos central de EE.UU. tiene menos margen para bajar tasas. Crédito caro por más tiempo frena el consumo y le quita impulso a las bolsas.
- El peso mexicano y las acciones automotrices en la Bolsa Mexicana de Valores merecen atención. Una caída en la producción de vehículos en Norteamérica golpea directo a empresas y proveedores que cotizan ahí. Si la tensión sigue creciendo, esos activos pueden volverse volátiles en cuestión de semanas.
- Calma antes de mover fichas. Esta disputa puede cerrarse en una negociación o escalar todavía más, y aún es demasiado pronto para saber qué camino toma. Lo que sí tiene sentido hacer ahora es revisar qué tan expuesto está tu portafolioPortafolioEl conjunto de todos los activos que tienes invertidos al sector industrial norteamericano y si tienes diversificaciónDiversificaciónRepartir el riesgo entre distintos activos para no jugársela toda suficiente en activos que no dependan de este conflicto para moverse.
Fuentes
