Rentabilidad: qué es y cómo se calcula

Prestaste 100 USD a un amigo. Al año te devolvió 115. A otro amigo le prestaste 500 USD y te devolvió 520. ¿Quién te trató mejor?
A primera vista parece el segundo: te devolvió 20 USD extra vs 15 USD. Pero espera. Con el primero pusiste 100 y sacaste 15 de ganancia. Con el segundo pusiste 500 y solo sacaste 20. Son 15 de 100 versus 20 de 500. No es lo mismo.
Para comparar los dos, necesitas un número que sea proporcional a lo que pusiste, no solo la diferencia en dólares.
Ese número existe. Se llama rentabilidad.
¿Cómo se calcula?
La fórmula hace exactamente eso: divide la ganancia por lo que pusiste y lo convierte en porcentaje.
Volviendo a los dos amigos:
Amigo 1: (115 - 100) / 100 x 100 = 15%
Amigo 2: (520 - 500) / 500 x 100 = 4%
Ahora la respuesta es clara. El primero te trató mucho mejor, aunque en números absolutos el segundo te devolvió más dinero.
Eso es lo que hace la rentabilidad: pone todo en la misma escala para que puedas comparar.
El número que nadie te explica: nominal vs. real
Imagina que el primer amigo vive en un país donde los precios subieron un 12% ese año. Tus 100 USD, si los hubieras guardado sin moverlos, hoy comprarían un 12% menos de cosas. El costo de no haberlos movido era 12%.
Tú ganaste 15%. Suena bien. Pero el costo de la inflación fue 12%. Lo que realmente ganaste, en poder de compra, es mucho menos.
El 3% es lo que realmente avanzaste. El resto lo comió la inflación.
A eso le llaman rentabilidad nominal (el número bruto) vs. rentabilidad real (la ganancia ajustada por lo que subieron los precios). El banco siempre te muestra el nominal. El que importa es el real.
¿Cómo comparar inversiones que duran distinto tiempo?
Imagina que tienes dos opciones: dejar tu dinero en un depósito que da 8% en 6 meses, o uno que da 12% en 2 años. ¿Cuál es mejor?
No puedes comparar esos números directamente. 8% en 6 meses no es lo mismo que 8% en 2 años. El plazo cambia todo.
Por eso existe la rentabilidad anualizada: convierte cualquier rendimiento al equivalente por año, para que todo quede en la misma base.
La A parece menor visualmente, pero duplica a la B una vez que las comparas en la misma unidad.
Cuando ves "rentabilidad anual" en cualquier producto financiero, es exactamente este número. Fondos, ETFs, depósitos a plazo: todos usan la misma base para que puedas comparar.
Rentabilidad y riesgo
No vienen separados. Cada vez que alguien te ofrece una rentabilidad más alta que el promedio, hay más riesgo detrás. No necesariamente malo, pero real y hay que tenerlo en cuenta.
Un depósito a plazo en banco formal paga entre 3% y 6% anual según el país y el momento. Es predecible, está regulado y casi no tiene riesgo. La tasa baja refleja exactamente eso.
Un fondo de acciones puede darte 15%, pero también puede darte -15%. No garantiza nada. Lo que pagas por esa posibilidad de mayor retorno es aceptar que el resultado puede ir en cualquier dirección.
Las acciones globales tipo S&P 500 promedian cerca del 10% anual si miras décadas. Pero eso es el promedio histórico. Hay años de +30% y años en que se desploman. Nadie garantiza ese 10% en ningún año específico.
¿Cuánta rentabilidad es razonable esperar?
No hay un número universal. Depende de lo que estés dispuesto a arriesgar y del plazo. Pero hay un piso que sí existe.
Lo mínimo razonable para cualquier inversión es que le gane a la inflación. Si no, estás perdiendo poder de compra aunque el saldo crezca.
Ver también
Preguntas frecuentes sobre la rentabilidad
¿Qué es la rentabilidad en términos simples?
Es el porcentaje que mide cuánto ganaste (o perdiste) en relación a lo que pusiste. Si prestaste 100 USD y te devolvieron 115, tu rentabilidad fue del 15%.
¿Cuál es la diferencia entre rentabilidad nominal y real?
La nominal es el porcentaje bruto que ves en el número. La real descuenta la inflación. Si ganaste 15% pero los precios subieron 12%, tu ganancia real fue solo del 3%.
¿Qué es la rentabilidad anualizada?
Es el rendimiento convertido al equivalente por año, sin importar cuánto duró la inversión. Sirve para comparar opciones con distintos plazos usando la misma unidad de medida.
¿Una rentabilidad alta siempre es mejor?
No. Rentabilidades más altas vienen con más riesgo. Lo que importa es si la rentabilidad compensa el riesgo que asumiste y si supera la inflación del período.
¿Cómo sé si mi inversión tuvo buena rentabilidad?
Comparando. El piso mínimo es que supere la inflación. Si eso se cumple, el siguiente paso es compararla contra algo más exigente: lo que pagaba un depósito a plazo en el mismo período, o el índice de referencia del mercado donde invertiste.
