El déficit comercial de EE.UU. creció en agosto pese a los aranceles de Trump
Las importaciones subieron y el déficit comercial se amplió. Esto presiona al dólar y afecta a economías exportadoras de la región.

El déficit comercial de Estados Unidos volvió a crecer en agosto. El Departamento de Comercio publicó las cifras y varios analistas reconocieron que el dato les agarró fuera de lugar, porque muchos apostaban a que los aranceles ya estarían conteniendo las importaciones. No fue así. EE.UU. compró más al exterior de lo que vendió, y la brecha siguió abriéndose.
Los aranceles que la administración Trump aplicó sobre productos importados tenían una lógica clara: encarecer lo de afuera para que consumidores y empresas compraran más de lo propio. Pero los números de agosto cuentan otra historia. Empresas y familias estadounidenses prefirieron pagar el sobrecosto antes que cambiar lo que compran, un comportamiento que los economistas llaman "inelasticidad de la demanda". Traducido: el precio sube, pero la gente igual mete la mano al bolsillo.
Vale poner un número concreto sobre la mesa. Según datos del propio Departamento de Comercio, el déficit con China, que sigue siendo el más voluminoso, representó en los primeros ocho meses del año más del 25% del total del desequilibrio comercial estadounidense, incluso después de años de tarifas punitivas. Ese detalle solo ilustra cuánto le cuesta a cualquier gobierno cambiar los patrones de consumo a base de impuestos.
Un déficit que no cede también tiene consecuencias para el dólar. Cuando EE.UU. paga más por lo que importa, fluyen más dólares hacia el exterior. Esa mayor oferta en los mercados internacionales tiende a debilitar la moneda frente a otras divisas, y ahí es donde la historia empieza a tocar a la región.
México tiene un protagonismo particular en este capítulo. En 2023 desplazó a China como el principal socio comercial de EE.UU., lo que suena como una ventaja. Pero un dólar débil le complica la vida igual: sus exportaciones se encarecen para el comprador americano y eso puede traducirse en menos pedidos. Colombia enfrenta otro matiz del mismo problema. El petróleo se transa en dólares, así que si el billete verde retrocede, los ingresos reales de esas exportaciones se reducen aunque el precio del barril no se mueva ni un centavo.
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¿Qué instrumentos financieros toca esto?
- Fondos mutuos o ETFs en dólares: Si el dólar pierde terreno, el valor de tus inversiones en esa moneda cae en el momento en que las conviertes a pesos, soles o pesos colombianos. No es una alarma para liquidar posiciones de inmediato, pero sí una razón concreta para revisar qué porcentaje de tu portafolioPortafolioEl conjunto de todos los activos que tienes invertidos depende del dólar. Si ese número supera el 50%, vale la pena mirar activos en moneda local como parte del balance.
- Acciones de empresas exportadoras latinoamericanas: Estas compañías cobran en dólares pero pagan nómina, servicios y proveedores en moneda local. Cuando el dólar cede, sus márgenes se achican, a veces más rápido de lo que los reportes trimestrales logran reflejar. Si estás evaluando entrar en alguna de estas empresas, este dato del déficit es una razón sólida para esperar al menos un par de reportes más antes de decidir.
- Bonos del Tesoro de EE.UU.: Un déficit comercial que no da señales de corrección puede alimentar presiones inflacionarias, lo que empuja a la Reserva Federal a sostener tasas altas por más tiempo del que el mercado anticipaba. Las tasas altas erosionan el valor de los bonosBonosPréstamos que haces a empresas o gobiernos a cambio de un interés ya emitidos. Si tienes estos instrumentos en cartera o los estás analizando, el panorama de corto plazo sigue siendo turbio y, por ahora, la paciencia rinde más que la prisa.
Fuentes
