Las bolsas siguen subiendo pese a la guerra en Irán, pero las tasas son la amenaza real
Las acciones en EE.UU. se mantienen al alza por ganancias corporativas e inteligencia artificial. Las tasas de interés son el riesgo que más preocupa.

Las bolsas estadounidenses acumulan ganancias en lo que va del año, y lo hacen ignorando con una calma que asombra tanto el conflicto armado en Irán como la tensión que se acumula en varios frentes geopolíticos. Los dos motores que sostienen el rally, según quienes siguen esto de cerca en Wall Street, son bastante concretos: ganancias corporativas más fuertes de lo esperado y una apuesta colectiva, casi febril, por la inteligencia artificial. Las empresas tecnológicas van adelante del pelotón.
Pero hay algo que se mueve por debajo del ruido. Los rendimientos de los bonos del Tesoro, que reflejan básicamente lo que le cobra el mercado al gobierno de EE.UU. por financiarse, volvieron a trepar. Esto importa porque cuando los bonosBonosPréstamos que haces a empresas o gobiernos a cambio de un interés ofrecen un retorno más seguro y competitivo, invertir en accionesAccionesUna participación en la propiedad de una empresa deja de ser tan obvio. El rendimiento del bono a 10 años ronda niveles que en el pasado han funcionado como freno de mano para las alzas bursátiles. No es una señal de alarma inmediata, pero tampoco es algo que convenga ignorar.
Ese movimiento de tasas no es un problema solo de los inversores en Nueva York. Golpea directo a economías como México y Colombia, que dependen del financiamiento externo. Cuando el dólar se fortalece, el peso y el peso colombiano pierden terreno, las importaciones se encarecen y la inflaciónInflaciónLa pérdida de valor del dinero con el tiempo local recibe un empujón que nadie pidió. Los bancos centrales de la región quedan atrapados en una disyuntiva incómoda: bajar tasas para darle oxígeno a la economía, o mantenerlas altas para que su moneda no se desplome. No hay respuesta fácil ahí.
¿Qué significa para los inversores?
- Ojo con los fondos de acciones tecnológicas. El rally actual está construido sobre la expectativa de que las grandes empresas de inteligencia artificial sigan entregando resultados. Si una o dos decepciona en sus próximos reportes, la corrección puede ser brusca y rápida. Nvidia, por ejemplo, tiene una valoración que no perdona tropiezos menores. No es momento de asumir que lo que subió va a seguir subiendo sin pausa.
- Las tasas altas en EE.UU. te afectan aunque no inviertas allá. Si tus ahorros están en pesos mexicanos o colombianos, un dólar fuerte reduce el poder de compra de tu moneda de formas que no siempre se ven de inmediato. Tener una parte del ahorro en dólares o en activos dolarizados funciona como cobertura ante ese escenario, aunque tampoco es una solución sin costos.
- El conflicto en Irán es el factor que el mercado está descartando demasiado rápido. Por ahora los inversores lo tratan como ruido de fondo. Pero cualquier escalada que comprometa el flujo de petróleo por el Estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del crudo mundial, cambiaría el panorama en cuestión de horas. Un alza fuerte en el precio del crudo dispararía inflación global y obligaría a los bancos centrales a mantener tasas altas por más tiempo. Eso perjudica a las bolsas, a los bonos y a las monedas de la región al mismo tiempo.
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